Con la katana en las manos

Con la katana en las manos
Matarias por amor ?

martes, 27 de septiembre de 2011

  • El que conoce a los demas, es inteligente.
         El que se conoce a si mismo, es iluminado.
        El que vence a los demás, es fuerte.
        El que se vence a si mismo es la fuerza

martes, 20 de septiembre de 2011

AUTOCONTROL

Un Samurái japonés que le había prestado dinero a un pescador, hizo un viaje donde vivía el pescador para cobrarle. No siéndole posible pagar, el pobre pescador huyó y trató de esconderse del Samurái, que era famoso por ser de genio violento. El Samurái fue a su hogar y al no encontrarlo ahí, lo buscó por todo el pueblo. A medida que se daba cuenta que no lo encontraba se volvió furioso. Finalmente, al atardecer, lo encontró bajo un barranco que lo escondía de la vista. En su enojo, desenvainó su espada y dijo: "Qué tienes para decirme", le gritó.

El pescador replicó, "Antes que me mate, me gustaría decir algo. Humildemente le pido esa posibilidad." El Samurái dijo, "Ingrato! Te presto dinero cuando lo necesitas y te doy un año para pagarme y me retribuyes de esta manera. Habla antes que cambie de parecer."

"Lo siento", dijo el pescador. "Lo que quería decir era esto. Acabo de comenzar el aprendizaje del arte de la mano vacía y la primera cosa que he aprendido es el precepto: `Si alzas tu mano, restringe tu temperamento; si tu temperamento se alza, restringe tu mano."

El Samurái quedó anonadado al escuchar esto de los labios de un simple pescador. Envainó su espada y dijo: "Bueno, tienes razón. Pero acuérdate de esto, volveré en un año a partir de hoy, y será mejor que tengas el dinero." Y se fue.

Había anochecido cuando el Samurái llegó a su casa y, como era costumbre, estaba a punto de anunciar su regreso, se vio sorprendido por un haz de luz que provenía de su pieza, a través de la puerta entreabierta.

Afinó su ojo y pudo ver a su esposa tendida durmiendo y el contorno impreciso de alguien que dormía a su lado. Muy sorprendido y explotando de ira se dio cuenta de que era un samurái!

Sacó su espada y sigilosamente se acercó a la puerta de su pieza. Levantó su espada preparándose para atacar a través de la puerta, cuando se acordó de las palabras del pescador: "Si tu mano se alza, restringe tu temperamento; si tu temperamento se alza restringe tu mano."

Volvió a la entrada y dijo en voz alta. "He vuelto". Su esposa se levantó, abriendo la puerta salió junto con la madre del Samurái para saludarlo. La madre vestida con ropas de él. Se había puesto ropas de Samurái para ahuyentar intrusos durante su ausencia.

El año pasó rápidamente y el día del cobro llegó. El Samurái hizo nuevamente el largo viaje. El pescador lo estaba esperando. Apenas vio al Samurái, este salió corriendo y le dijo: "He tenido un buen año. Aquí está lo que le debo y además los intereses. No sé cómo darle las gracias!

El Samurái puso su mano sobre el hombro del pescador y dijo: "Quédate con tu dinero. No me debes nada. Soy yo el que está en deuda."

Sin autocontrol jamás podremos elegir el curso de nuestro destino, sino que siempre seremos arrastrados por las circunstancias. Tener Autocontrol empieza por usar de manera correcta la razón. Cuando pensamos con sensatez, cuando recordamos enseñanzas útiles sobre la naturaleza humana, sobre la vida y lo que en ella vale la pena, podremos controlar nuestras emociones y pensamientos, en cualquier circunstancia.

Tener gobierno sobre nosotros mismos no es fácil porque implica conocerse en profundidad. Quizá creemos que nos conocemos porque sabemos nuestros gustos, nuestras habilidades y algunas limitaciones, pero ¿sabemos realmente cuál es nuestra finalidad en la vida? ¿Sabemos de cuánto somos capaces? ¿Conocemos las características de nuestro mundo mental y emocional para gobernarlos en momentos de tensión? ¿Te atreves a ser mejor, aunque eso no sea "lo común"?

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Las puertas del infierno...


Un día un importantísimo general fue a visitar al Maestro Zen Hakuin ...

Este se acercó y luego de hacerle una reverencia le preguntó ...

- Maestro ... ¿realmente existen el cielo y el infierno?

El maestro lo observó inmutable y le preguntó ...

- ¿Cómo te ganas la vida?

- Soy general (respondío rápidamente el invitado) ....

- General ... jajajajaja rió estruendósamente el Maestro ... quien puede ser tan estúpido de nombrarte general si no podrías ser ni carnicero ...

- Que !!!!!!!!!!! gritó el general encolerizado y con la velocidad de un rayo desenvainó su espada ... se afirmó en el piso y se preparó a descargar su ataque sobre el Maestro ...

- Te voy a hacer pedazos ... gritó mientras comenzaba a bajar su espada ...

- Aquí estan las puertas del infierno !!!!!!!!!!! gritó el Maestro con una voz potente y segura ... pero no solo fue su voz ... algo extraño ocurrió y el general puedo verse con total claridad reflejado en los ojos de aquel Maestro ... sus ojos inyectados en sangre ... su rostro irradiando furia ... su enajenación ... se sintió avergonzado ... así que guardó su espada y visiblemente apenado le dijo ...

- Disculpeme por favor por mi insolencia ...

- Ahí están las puertas del cielo ... sonrió el Maestro ...

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El paraiso y el infierno estan mucho mas cerca de lo que solemos creer ...

miércoles, 10 de agosto de 2011

miércoles, 18 de mayo de 2011

EL CREDO DEL SAMURAI

El Credo del Samurai
  • No tengo parientes, Yo hago que la Tierra y el Cielo lo sean.
  • No tengo hogar, Yo hago que el Tan T ien lo sea.
  • No tengo poder divino, Yo hago de la honestidad mi poder divino.
  • No tengo medios, Yo hago mis medios de la docilidad.
  • No tengo poder mágico, Yo hago de mi personalidad mi poder mágico.
  • No tengo cuerpo, Yo hago del estoicismo mi cuerpo.
  • No tengo ojos, Yo hago del relámpago mis ojos.
  • No tengo oídos, Yo hago de mi sensibilidad mis oídos.
  • No tengo extremidades, Yo hago de la rapidez mis extremidades.
  • No tengo leyes, Yo hago de mi auto-defensa mis leyes.
  • No tengo estrategia, Yo hago de lo correcto para matar y de lo correcto para restituir la vida mi estrategia.
  • No tengo ideas, Yo hago de tomar la oportunidad de antemano mis ideas.
  • No tengo milagros, Yo hago de las leyes correctas mis milagros.
  • No tengo principios, Yo hago de la adaptabilidad a todas las circunstancias mis principios.
  • No tengo tácticas, Yo hago del vacío y la plenitud mis tácticas.
  • No tengo talento, Yo hago que mi astucia sea mi talento.
  • No tengo amigos, Yo hago de mi mente mi amiga.
  • No tengo enemigos, Yo hago del descuido mi enemigo.
  • No tengo armadura, Yo hago de la benevolencia mi armadura.
  • No tengo castillo, Yo hago de mi mente inamovible mi castillo.
  • No tengo espada, Yo hago de mi No mente mi espada.

jueves, 5 de mayo de 2011

DOLOR

El deportista te lo puede decir, que para tener una victoria, primero necesita sentir el dolor en sus músculos; y una madre te dirá el dolor del parto, antes de disfrutar la victoria de tener un hijo en sus brazos.
“Dios susurra y habla a la conciencia, a través del placer; pero le grita mediante el dolor: el dolor es su megáfono para despertar a un mundo adormecido”.
El dolor es una realidad inevitable de la vida.  Podemos aceptar el dolor y crecer en la vida a través de él; si corremos en la vida huyendo del dolor, al final, terminaremos eliminando los sanos placeres de la vida, ya que el dolor da a luz los mejores y sanos placeres de la vida.

¿Recuerdas la última vez, que tuviste que limitarte por un yeso en tu pierna?
Que dolor sentirse limitado, pero luego…muy luego tuviste el placer sano de volver a correr.
La clave en la vida no está en evitar, huir o eliminar el dolor de la vida, porque eso es imposible, pero “si podemos” ver un mejor camino…el camino de aceptar, crecer y madurar en medio del dolor.

“El dolor es, él mismo, una medicina”
¿Qué es en una última instancia el dolor?
Es simplemente el precio que se paga por el placer, es el precio que paga el estudiante pasando noche enteras preparándose para tener el placer de la graduación, es el precio que se paga,  construyendo una buena relación para tener un buen matrimonio, es el precio de la madre en el parto... para tener a su hijo cerca de su corazón.

Vivimos en un mundo instantáneo, donde nadie quiere pagar el precio del dolor. Hoy se pueden obtener títulos sin estudiar, cosas sin pagar y hasta hijos sin engendrar, pero todos sabemos… que el placer, no es el mismo.
Decadencia de la vida es perseguir la comodidad, sin ningún precio por pagar. Cuando un ser humano, una familia o una sociedad busca el placer, la comodidad y la vida sin dolor, sabemos que se está tomando el camino peligroso y la vida sin raíces.  Muchos imperios mundiales cayeron, porque buscaron la comodidad sin pagar el precio y se abrieron a la decadencia de ellos mismos.

“El verdadero dolor, el que nos hace sufrir profundamente, a veces serio y constante hace al hombre reflexivo; incluso los pobres de espíritu, se vuelven más inteligentes, después de un gran dolor.

Muchos evitan el dolor por el temor.
Conocí a ese hombre, quién  por 20 años se negó a visitar un odontólogo… por temor al dolor.
A menudo “el temor al dolor, es peor que el dolor mismo” pues la visita al dentista, no duraría más de una hora. El dolor de una inyección puede ser de solo segundos pero tener temor al dolor… puede alargarse por horas o años.

La verdad es que cuando evitamos pagar el precio del dolor, olvidamos que siempre, tarde que temprano tenemos que pagar el precio; pero cuando yo lo prolongo… lo pago con intereses.
El dolor es pasajero, pero los resultados pueden ser eternos.

“El dolor busca siempre la causa de las cosas, mientras que el bienestar se inclina a estar quieto y a no volver la mirada atrás”.
Dios nos creó como seres humanos no como robots. Los robots no sienten dolor, pero los seres humanos sí.
La belleza del dolor no solo está en lo que logramos después de sentirlo, sino en la compañía eterna de Dios, quién está a nuestro lado para consolarnos, fortalecernos y darnos de su Espíritu.
Una de las herramientas que Dios usa para hacernos crecer, es la “riqueza del dolor” que nos impulsa a vencer nuestras limitaciones y a reparar nuestras almas.
“Porque no menospreció ni rechazó el dolor del afligido, ni de él escondió su rostro, sino que cuando clamó a él, lo escuchó”.  Salmo 22:24

“El Señor lo sostendrá en el lecho del dolor; ablandará su cama en la enfermedad”.
Vivimos cada día en una encrucijada para escoger entre la vida y la muerte, la libertad o la esclavitud, la realidad o el escapismo y esa decisión siempre lleva implícito el dolor..
Esfuerzo, es un proceso de la vida por donde todos tenemos que ir y ese esfuerzo, implica dolor. Tenemos muchas lecciones cruciales que aprender, conflictos que resolver y metas que alcanzar, pero nada de eso está exento del dolor; es el dolor de crecer - el dolor de madurar - el dolor de triunfar - y el dolor de morir… para poder vivir.

Si nunca saltamos al río…jamás llegaremos a la otra orilla.
No más quejas ni lamentos por el dolor que sentimos, pongamos la mirada en la meta, para no perder los minutos en el dolor que sentimos en las piernas al correr.
Aprendamos a “aceptar el dolor” de enfrentar la realidad y así, encontrar la verdad de nuestra vida. No le temas más al dolor y véalo, como el canal del crecimiento de su vida interior.
Hay una herencia infinita que crece como una dulce planta en nuestro ser interior…esa planta, duele cuando crece; como le duele al gusano el liberarse del capullo para luego tener el placer de volar como una mariposa.

“El signo más evidente de que se ha encontrado la verdad es la paz interior”.

La semilla que cae a tierra, la humedad la pudre y quebranta su corteza y entonces… la vida surge.
El dolor de tu vida está quebrantando la dureza del alma, para liberar la vida de Dios dentro de ti.

Comienza a alabar a Dios, mira la grandeza de su amor, por tu mirada en el balón, no en el dolor de tus piernas y avanza con firmeza, para lanzarlo y anotar los puntos finales del campeonato de tu vida interior  y entonces… solo entonces, tendrás el placer de tener el trofeo en tus manos.

viernes, 15 de abril de 2011

La comparación entre la ciencia de las artes marciales y la carpintería


Como el maestro carpintero es el director y organizador general de los
carpinteros, su obligación de maestro carpintero es comprender las
leyes del país, averiguar las normas de cada localidad y atender a las
regulaciones del propio establecimiento carpintero.
El maestro carpintero, por conocer las medidas y dibujos de toda clase
de estructuras, emplea gente. A este respecto, el maestro carpintero es
lo mismo que el maestro guerrero.
Al escoger la madera para construir una casa, la que es recta, está libre
de nudos y tiene un buen aspecto puede ser utilizada como columna. La
que tiene algunos nudos, y no es recta ni fuerte, puede ser utilizada
como columna trasera. La que es algo débil, pero no tiene nudos y
parece buena, es utilizada de diversas formas para construir umbrales,
dinteles y biombos. La que tiene nudos y está retorcida, pero, sin
embargo, es fuerte, se utiliza teniendo en cuenta la existencia de dichos
elementos de la casa. Entonces ésta durará mucho tiempo.
Incluso la madera con nudos, retorcida y no muy fuerte puede ser
utilizada como andamio, y posteriormente utilizada como leña.
Cuando el maestro carpintero dirige a los obreros, conoce sus diversos
niveles de capacidad y les asigna las tareas apropiadas. Algunos son
dedicados a construir el suelo, otros a las puertas y biombos, algunos a
los pórticos, dinteles, techos, etc. Al que no está cualificado le pone a
entarimar y a los aún menos cualificados a fabricar cuñas. Cuando el
maestro carpintero ejerce el discernimiento en la asignación de tareas,
el trabajo progresa sin dificultad.
La eficacia y el progreso continuo, la prudencia en todos los asuntos, el
reconocimiento del verdadero valor de los diferentes niveles de moral,
instalación de la confianza y la toma en consideración de lo que puede
ser razonablemente esperado y lo que no, todo esto son asuntos que
tiene presentes el maestro carpintero. El principio de las artes marciales
es exactamente igual.